Cánovas del Castillo
Cánovas del Castillo

El sueño republicano había fracasado y tras el golpe de Pavía, el gobierno de Serrano no convencía a la opinión pública. En este contexto fue clave la actuación de Cánovas del Castillo para llevar a cabo la restauración de la monarquía en la persona de Alfonso XII.Cánovas favoreció la elaboración del Manifiesto de Sandhurst que fue firmado por el rey y que establecía un régimen monárquico conservador y católico, con la intención de restablecer el régimen liberal anterior a 1868.      
Pero fue el pronunciamiento del general Martínez Campos, con el que Cánovas no estaba de acuerdo, el que propició la esperada proclamación de Alfonso como rey de España en diciembre de 1874.
Se iniciaba así un periodo de estabilidad política caracterizado por el bipartidismo, sistema basado en la alternancia en el poder de dos partidos, el liberal de Sagasta y el conservador de Cánovas, artífice de dicho sistema.
En 1876 se promulgó una nueva Constitución de carácter moderado, que establecía una soberanía compartida entre el Rey y las Cortes y la confesionalidad católica del Estado, aunque no se perseguirán otras confesiones religiosas.

P.M. Sagasta

P.M. Sagasta

El partido conservador estuvo en el gobierno de 1875 a 1881, momento en el que se hizo con el poder el partido liberal, manteniéndose en el gobierno durante 4 años. En 1884 Cánovas regresó al poder pero debido a una crisis política y a la repentina muerte del rey, Cánovas y Sagasta firmaron el Pacto del Pardo por el cual el gobierno pasaba a manos de los liberales.
Durante la regencia de María Cristina se mantuvo la alternancia de los dos grandes partidos dejando fuera del sistema a otras opciones políticas que formaban la oposición, republicanos, carlistas, socialistas y anarquistas además de los movimientos nacionalistas y regionalistas.

Detrás del sistema político de la Restauración se escondía todo un proceso fraudulento caracterizado por el pucherazo y mecanismos caciquiles que facilitaban la alternancia en el gobierno de ambos partidos.
El rey mandaba formar gobierno a un partido y se iniciaba la elaboración de una lista de candidatos conveniente al partido de turno. Los diputados ya sabían el resultado antes de las votaciones. En el caso de no existir pacto, se recurría al fraude mediante la compra de votos y la coacción. En las zonas rurales el cacique influía en la población consiguiendo los votos necesarios para el diputado en cuestión.
En definitiva, todo un proceso corrupto basado en elecciones amañadas que daban la victoria al partido de turno, manteniéndose así una cierta estabilidad política, paradójico ¿no?

Eva Nestares

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